Barrer y Fregar.

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Si no has visto el vídeo donde hablo y explico un poco sobre la ansiedad, te recomiendo que lo hagas, pues aunque es una de las cosas más importantes a tratar a la hora de conseguir tu deseo cumplido, solemos tender a atender más nuestra “necesidad de conseguir” que atender lo que nos impide acceder a nuestra asunción. Un ejemplo que uso mucho, sobre todo en las consultas personalizadas para que entiendan a lo que me refiero, es el hecho de que el orden de los factores en este caso SÍ importa. Estamos hablando de que quieres conseguir una cosa, pero la ausencia de, es lo que te está causando dolor y por lo tanto, donde te estás enfocando, y al final, “ni Paco ni Juan”… Por ejemplo; imagínate que hiciste una fiesta en tu casa. Invitaste a todos los amigos que quisiste, contrataste un dj para que pinche la música que consideraste apropiada para la ocasión, preparaste un espacio para que la gente se mueva, preparaste un pequeño lugar para el dj en tu salón decorado con unos globos temáticos de fondo; decoraste una mesa con algunos confetis para darle un tono festivo y colocaste deliciosos canapés, refrigerios y ricas bebidas para que tus invitados se sirvieran todo lo que quisieran, pues esa reunión la hiciste para disfrutarla y vivir el momento sin preocupaciones…Se acabó la fiesta, ¡qué pedazo de fiesta y qué bien lo pasaste, no pudo haber sido mejor!, pero estás tan cansado/a que te acuestas a dormir. Mañana es otro día.

Y así fue, llegó el día de mañana y… ¡tachán! ¿Pero qué ha pasado aquí? Llegó el momento en el que empiezas a ser consciente de que fue una buena fiesta. Los globos se desinflaron, la mesa del dj está llena de bebida y restos de comida (pues hizo su función y se llevó la mesa de mezclas y ciao). La mesa de las bebidas quedó arrasada (fue un éxito), migajas por todas partes, bebida derramada, platos y vasos sucios, corchos de botellas (del mantel que pusiste mejor ni hablamos). Y lo mejor de todo: ¡el suelo!. Por cada paso que diste, temiste haberte quedado pegado/a para siempre. Todo pegajoso de las bebidas derramadas, palillos, cañitas, cristales (pues no falta a quien se le rompió más de un vaso)… y lo mejor de todo; son tan espontáneos tus amigos, que no se les ocurrió otra cosa que tirar por todas partes el confeti que utilizaste para decorar la mesa… ¡Qué pedazo de fiesta! Pero es hora de limpiar. Ahora dime; ¿Para limpiar el suelo primero friegas y después barres? ¿Te imaginas lo que podría suceder si así fuera? Tal vez necesites una espátula, una bomba o cambiar de casa si hicieras eso… Está claro que primero barres y después friegas, porque si no, sería un verdadero caos. ¿Por qué te puesto este ejemplo? Pues porque es lo mismo, y porque he querido ponerte en situación dándote detalles para que tu imaginación creara, recrearas el escenario y lo personalizaras poniéndote en situación.

Debemos barrer para después fregar.

Como te explicaba al principio, tendemos a hacer lo contrario respecto a nuestro deseo. Trabajamos en cómo conseguirlo primero y dejamos para después el trabajar sobre lo que nos impide el acceso, lo que hace que la ausencia del mismo nos agrave la ansiedad y nos genere dolor y frustración, lo que nos lleva a entrar en un bucle donde… ¡¡Es que siempre me pasa lo mismo!!

Debemos atender la ansiedad para evitar la “patada en la boca” que nos produce el contraste, si sólo nos centramos conseguir, conseguir, conseguir…

Debemos ser coherentes, honestos con nosotros mismos y actuar con sentido común si queremos productividad y avances conscientes.

Como te explico en el vídeo sobre la ansiedad (lo encontrarás en nuestro canal de Youtube de Sin Trucos Humanos, es muy cortito), la ansiedad es un exceso de futuro. Se produce cuando nos salimos de nuestro momento creador que se encuentra en el presente, para poner toda nuestra atención en el futuro, que es donde se encuentra nuestro deseo. Al yo enfocarme en el futuro, en realidad lo estoy haciendo porque quiero controlar la situación, pero estoy siendo ignorante haciendo esto, pues lo único que estoy haciendo es todo lo contrario o peor. Pues si mi momento creador está en el presente y yo me voy a vivir en el futuro para controlar mi deseo, yo no estoy alineado/a con mi momento creador que es el presente y es donde único yo puedo crear y controlar mis manifestaciones conscientes, pues en el presente es donde yo puedo plantar las semillas de naranjas ( con esto hago alusión al artículo en esta web “Yo planté naranjas”). El quitar mi atención de mi momento creador presente, me produce una sensación de vacío terrible, pues no estoy alineada/o con mi ser interior y mi poder de manifestación, y al hacer hacer esto, por ignorancia y ponerme en el futuro donde yo nunca tendré el control, me producirá unas manifestaciones inconscientes con mucho más contraste y dolor, lo que me llevará a frustrarme no sólo por la ausencia de, sino a enfrentarme y a experimentar de nuevo al ya conocido: ¡Siempre me pasa lo mismo!.

Si quieres empezar a dirigir tus manifestaciones conscientes y que tus manifestaciones inconscientes dejen de producirte tanto contraste doloroso, debes barrer primero. Atiende esa ansiedad, entrégate al proceso y llénate de conocimiento, pues la verdad te hará libre y el verdadero control es el conocimiento, pues sabiendo lo que haces, eliges de manera asertiva. Haz cosas que te hagan sentir bien y céntrate en el presente y en aclarar conceptos básicos, como la diferencia entre asumir un estado y persistir en tu asunción, y que creamos en el momento presente. Es lo único que puedes controlar. Así que dicho esto, prepara tu cepillo y la pala, pues ahora vamos a barrer todo el confeti.