La Llamada

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El poder del reclamo.

Necesito que comprendas algo: Tú eres Dios. Tú eres Dios en consciencia presente experimentándote en el pasado material. Tu presente consciente real se encuentra en el mundo cuántico, no en el material. Por eso debes comprender que el verdadero presente no está en tu mundo material, sino en el cuántico, donde se encuentra tu ser interior/divinidad/Dios y donde te puedes comunicar con Él desde el silencio.

Dios no necesita ruegos ni favores, pues todas las cosas son posibles para Él y Tú formas parte del mismo ser. Jamás vuelvas a rogar nada, reclámalo pues es tuyo. Cuando quieras algo en tu vida, recuerda que el hecho de tener un deseo, implica que ya lo tienes, ya que por ley de polaridad, existe la dualidad: “la cosa y su opuesto perfecto según el grado”, por lo tanto un deseo tuyo incluye el cumplimiento y la carencia de él en tu mundo material. Sabiendo esto: ¿por qué rayos te enfocas en la carencia si tu deseo también incluye el cumplimiento del mismo? La única manera de reclamar la parte del deseo que quieres experimentar realmente, es enfocándote en el sí y sus derivados y no en el miedo y todas las variantes acordes con su ausencia. Reclama lo que te pertenece.

Dios no necesita pedir, Dios no necesita rogar, tan sólo seleccionar lo que desea ver y experimentar con sus ojos mortales, tal cual tú haces cada día con tu smartphone. Miras la pantalla virtual, seleccionas la aplicación que deseas utilizar y una vez dentro, eliges que función deseas experimentar. Por ejemplo, en el caso de una llamada, puedes especificar si la quieres con vídeo o no. De la misma manera puedes seleccionar llamar o colgar.

Exactamente es eso lo que estás haciendo con tus deseos. Pero no lo entiendes. Te lo explico, lo estudias, lo intentas, pero sigues sin entenderlo realmente desde una comprensión profunda. No entiendes que cuando accedes a la aplicación para realizar llamadas, para poder utilizar la opción de finalizar llamada/colgar, la llamada debe estar en curso. Es imposible que aparezca la opción de colgar si la llamada no se está produciendo. Simplemente no aparece, no figura. No puedes. No es posible. No puedes colgar si no estás llamando. Punto.

Y todo eso es perfecto, porque te da la opción de terminar esa llamada para continuar con otras cosas, o simplemente para ocuparte realizando una llamada nueva. Toda cosa tiene su opuesto perfecto, en este caso llamar y colgar.

Eso es exactamente lo que está pasando con tu deseo. Te empeñas en llorar y lamentarte por la carencia de la llamada, cuando lo que pasa es que «no te entra en la mente» que para que puedas experimentar el contraste de la ausencia de tu deseo, tu deseo primero debe estar accesible para ti y en curso. ¿Aún nada? Déjame intentarlo otra vez.

Para poder colgar la llamada, esta primero debe estar en curso. Colgar es una opción que tú seleccionas desde la llamada mientras se produce.

Tu deseo debe estar operativo para poder seleccionar la opción de prescindir de él.

Todo deseo implica su cumplimiento y su ausencia. Nunca sólo una cosa. Nunca sólo su cumplimiento o su carencia, sino las dos.

Si tienes la ausencia del deseo, también tienes el cumplimiento del mismo. Pero recuerda, prima su cumplimiento para que pueda aparecer la opción de prescindir de él.

Esto quiere decir que desde el momento en el que tienes el deseo de algo , ese deseo no es más que la notificación de algo que ya tienes y que con tu actitud y sistema de creencias, puedes seleccionar su presencia o ausencia.

Tan sólo has puesto tu atención en el contraste. En la parte del deseo que no quieres experimentar. En su carencia.

Si quieres ampliar la comprensión de estos conceptos, te recomiendo que te dirijas a nuestro canal de Youtube y veas el vídeo de los contrastes, titulado: «Cómo eliminar los contrastes para conseguir mi deseo». ¡Imperdible!. Puedes acceder desde este link: https://www.youtube.com/watch?v=vVePqNxIzGs

Quieres continuar la llamada con el botón de colgar presionado. No funciona así. Deja de presionar, deja de poner tu foco de atención presionando lo que no quieres, pues es la función que estás seleccionando. Deja de enfocarte en el contraste, en el opuesto perfecto. Enfócate en lo que realmente va a activar el curso de esa llamada. El curso de tu deseo cumplido.

Aprende a reclamar lo que te pertenece, y no a pedirlo desde el ruego.

Porque recuerda, que independientemente de que puedas escuchar al interlocutor o no, sólo puedes colgar la llamada si la llamada realmente se está produciendo en ese momento.

No pidas, no ruegues, no cuelgues.

¡LLAMA!